Cómo cambiar las pastillas de freno

El equipo de frenos de un automóvil es uno de sus sistemas de seguridad más importantes y conservarlo en perfecto estado resulta vital. El desgaste de los frenos depende mucho del uso que se le dé al coche -se gastan más si circulas mucho por ciudad o por carreteras de montaña- pero, de media, las pastillas delanteras de un vehículo duran unos 40.000 km, mientras que los discos conviene sustituirlos cada 80.000 km. En este reportaje os vamos a enseñar como cambiar las pastillas de freno, explicándote todos los pasos a seguir y contándote dónde puedes comprar los materiales para que, al final, te ahorres hasta un 75%.
¿Dónde compramos los repuestos? Existen multitud de webs de recambios donde poder comprar nuestros repuestos, que en este caso serán unas pastillas de freno nuevas. Lo más importante es hacer un barrido por Internet para asegurarnos de encontrar el mejor precio.

¿Qué herramientas necesitaremos? Antes de ponernos manos a la obra, es importante tener todas las herramientas necesarias a mano. Para esta mecánica casera nos bastará con un juego de herramientas básico que incluya llaves fijas y de tubo, así como una carraca. También es imprescincible el uso de un gato para levantar el coche. Siempre podemos usar el gato que incluye el vehículo, aunque con uno hidráulico te será más fácil y cómodo.

Los frenos son un elemento de seguridad esencial, así que si en alguno de los pasos no te ves capaz de continuar, es mejor que vuelvas a montar lo que hayas desmontado y acudas a un taller. Allí te cobrarán entre 35 y 60 euros por la mano de obra.

Cómo sustituir las pastillas de freno paso a paso
1- Afloja los tornillos de la rueda y levanta el coche utilizando el gato.

2- La pinza de freno va sujeta con dos tornillos -uno arriba y otro abajo-, que son los primeros que hay que retirar con la ayuda de una llave fija y otra de tubo.

3- Una vez quitados los tornillos, puedes retirar la pinza y visualizar las pastillas de freno; para sacarlas basta tirar de ellas.

4- En la imagen apreciamos la diferencia entre una pastilla nueva -de unos 30 mm de grosor- y una vieja, a la cual la quedaba menos de 9 mm de espesor.

5- Este es el pistón de la pinza, cuya función es comprimir las pastillas contra el disco para que el coche frene. Según se van desgastando las pastillas, va saliendo hacia fuera, por lo que deberás devolver el pistón a su posición inicial, es decir, totalmente dentro de la pinza.

6- Para ello, ayúdate de una mordaza de presión y aprieta con fuerza hasta introducirlo.

7- El pistón suele estar bastante duro, así que si no consigues devolverlo a su posición inicial con los alicates, una buena idea es volver a colocar la pinza en su lugar y hacer palanca con una barra de hierro -te servirá, por ejemplo, el alargador de la llave de tubo-.

8- El juego de pastillas que hemos comprado incluye nuevas guías -las piezas que brillan-. Sustitúyelas por las viejas -van a presión-.

9- Coloca de nuevo los dos tornillos que sujetan el soporte de la pinza.

10- Pon las nuevas pastillas asegurándote de que quedan en la misma posición en la que estaban las viejas.

11- Por último, vuelve a atornillar la pinza en su lugar. No aprietes estos tornillos más de lo que lo estaban cuando los quitaste, pues se rompen con facilidad.

Otras cositas interesantes...

Deja un comentario